Un violento golpe de Estado en Honduras se adelanta a las elecciones del 13 de octubre, pone fin a un período de reformas y da comienzo a dos décadas de gobierno militar.
El golpe de Estado hondureño de 1963 fue un golpe militar del gobierno hondureño el 3 de octubre de 1963, diez días antes de las elecciones programadas. Oswaldo López Arellano reemplazó a Ramón Villeda Morales como presidente e inició dos décadas de gobierno militar.
Villeda Morales había instituido leyes laborales progresistas y una política de reforma agraria, lo que provocó acusaciones de simpatías comunistas por parte de la derecha en Honduras y Estados Unidos. Su intención de expropiar tierras de la United Fruit Company, aunque nunca se llevó a cabo, fue una fuente particular de fricciones.
Las relaciones entre civiles y militares en Honduras se habían deteriorado desde 1957. Un intento de golpe en 1959, reprimido por estudiantes y unionistas partidarios de Villeda Morales, provocó una intensa hostilidad hacia los militares, así como la creación de una guardia presidencial autónoma. Los políticos discutieron la abolición de las fuerzas armadas. Modesto Rodas Alvarado, el candidato a presidente del Partido Liberal, se postuló con una plataforma de desmilitarización y se esperaba que ganara las elecciones del 13 de octubre de 1963. Los militares actuaron de manera preventiva y tomaron el control del gobierno.